El ala volante bimotor Horten Ho 229 (también conocida como Gotha Go 229) es, quizás, el avión menos convencional construido durante la Segunda Guerra Mundial y uno de los menos conocidos. El Go 229 fue el precursor de aviones que se desarrollarían después como el YB-49, antes mencionado, o el XB-35 Flying Wingbomber.

Horten Ho-Vc

El ala volante bimotor Horten Ho 229 (también conocida como Gotha Go 229) es, quizás, el avión menos convencional construido durante la Segunda Guerra Mundial y uno de los menos conocidos. Nació como una idea de los hermanos Walter y Reimar Horten, que creían que la forma más eficiente para una máquina aérea era la de una una única ala integrada. Para demostrarlo, iniciaron los trabajos en un prototipo, logrando realizar las primeras pruebas en 1931 con un ala volante a la que denominaron Horten 1. En 1936 los dos hermanos ya eran oficiales en la Luftwaffe, lo que les sirvió para continuar con sus experimentos en diseño y construcción de aviones hasta 1942, cuando iniciaron el desarrollo de un caza jet tipo ala volante.


Los hermanos Horten y su primer ala volante Horten-1. Fuente: Zonamilitar

Su trabajo no contaba inicialmente con la aprobación del Ministerio del Aire alemán, sin embargo una vez Goering conoció el avión, insistió que debía ser puesto en vuelo lo antes posible. Se trataba de una aeronave mucho más difícil de detectar para los radares que daría una ventaja clara a Alemania de lograr construirla. En mayo de 1944 el avión recibió, finalmente, la aprobación del Ministerio del Aire del Reich, encargando su producción a la fábrica Gother Waggonfabrik, bajo una nueva designación: Go 229. Además de los prototipos V1 y V2 se ordenó la producción de veinte de estas nuevas aeronaves. A finales de 1944 el prototipo más avanzado, el Ho IX, resultó destruido en una maniobra de aterrizaje: A pesar de este duro revés el proyecto estaba listo para entrar en la fase de producción.



El Ho 229 estaba formado por una estructura de tubos de acero en su seccción central y en la cabina del piloto, el resto estaba construido de madera. El uso de la madera se debe a la escasez de aleaciones ligeras como el duraluminio, casi imposibles de obtener a esas alturas de la guerra. Se añadió carbón (que es un buen conductor electrico) a los contrachapados y a la pintura para atenuar su visibilidad ante el radar británico, convirtiendose en uno de los pioneros del sigilo aéreo, junto con el DH-98 Mosquito.

Las perspectivas eran buenas, pero la entrada de los aliados en Alemania y el consiguiente fin de la guerra puso término a este novedoso programa. Sin embargo la semilla estaba plantada y el programa alemán fue el punto de partida de los futuros diseños de ala volante de las potencias vencedoras, como el prototipo estadounidense YB-49.

El único avión superviviente de la familia Ho 229, el V3, se encuentra actualmente en el National Air and Space Museum's Paul E. Garber Facility en Suitland, Maryland. Los norteamericanos fueron los primeros en llegar a la fábrica Gother Waggonfabrik y muchos de los prototipos y aviones en construcción que se estaban ensamblando fueron destruidos por sus tropas para evitar que pudieran caer en manos de los soviéticos.


XB-35 de frente y de cola

El Ho 229 fue el precursor de aviones que se desarrollarían después como el YB-49, antes mencionado, o el XB-35 Flying Wingbomber de la Northrop Aircraft Company que se empezó a construir en 1946 por iniciativa del gobierno estadounidense.

Vía. Más info. Zonamilitar. Más info todavía. Réplica.


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